Motos para restaurar: consejos

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Motos para restaurar. Puesta a punto de la moto. (Fotolia).

Si te interesa el apasionante mundo de las motos para restaurar, vamos a darte algunos consejos que te ayuden a elegir la moto adecuada y realizar el proceso de restauración. Antes que nada te recordamos que dispones de más artículos relacionados  y otros consejos AMV en nuestro blog.

Puede darse el caso de que ya tengas tu moto para restaurar porque te la hayan regalado o porque sea una vieja moto familiar. En esta situación, tendrás que pasar directamente a la restauración, siguiendo los pasos que te indicaremos más abajo.

 

La compra de motos para restaurar

Si, por el contrario, tienes que comprar tus motos para restaurar, has de ser muy cuidadoso con algunos aspectos que son determinantes para que el trabajo de restauración sea más sencillo y eficaz.

Para comenzar, conviene que compruebes que el número de chasis de la moto se corresponde con el número de la matrícula. Solo tienes que acudir a una oficina de la Dirección General de Tráfico y pedir un informe de vehículo. 

Para conseguir este informe, tienes que cumplimentar un sencillo formulario y pagar las tasas correspondientes. Si las motos para restaurar son posteriores a 1960 conseguirás la información en el mismo momento. En caso contrario, si son anteriores, el informe tardará varias semanas y, en ocasiones será difícil que consigas los datos.

También es posible consultar esta información por Internet si dispones de certificado digital o DNI electrónico. Aquí puedes solicitar el informe de vehículo de tus motos para restaurar.

Con este informe, lograrás datos fidedignos y muy importantes, como las transferencias que ha sufrido tu moto para restaurar o los datos exactos sobre el modelo o la cilindrada. Si todo es correcto, podemos proceder a comprar nuestra moto para restaurar.

 

Mantenimiento y reparaciones de motos para restaurar

El siguiente paso que tienes que hacer es realizar un examen detallado de la moto para restaurar. Aunque no tengas mucha experiencia, seguro que puedes apreciar si la moto está completa, si le falta alguna pieza e incluso, captar si todas las piezas son del modelo original.

Es muy importante que compruebes el estado de funcionamiento del motor. Si el motor está trabado o si la palanca de arranque opone poca resistencia significa que vas a tener que realizar una profunda reparación del motor.

También has de comprobar que la bujía produce chispa. Si no es así, esto significa que la moto para restaurar tiene problemas técnicos que has de solucionar para poder darle uso. Una vez que has encontrado tu moto para restaurar con el motor en buen estado y con la bujía a pleno funcionamiento, comienza el trabajo de restauración propiamente dicho.

Te aconsejamos que, para empezar, laves cuidadosamente tu moto para restaurar. Es así, como podrás ver con todo detalle el estado en el que se encuentran todas las piezas. Cuando la moto esté bien limpia, es importante que hagas varias fotografías de la misma desde diferentes planos.

Y ahora, llega el momento de comenzar con el desmontaje. Esta es una etapa esencial y si no tienes un manual para desmontar las piezas, es muy conveniente que hagas fotografías durante todo el proceso para poder volver a realizar el montaje de forma adecuada.

Ahora ya podrás ver qué piezas están en buen estado, cuáles están deterioradas, pero tienen posible reparación y cuáles tendrás que sustituir por unas nuevas. Para hacer tu trabajo más sistemático, te aconsejamos que separes las piezas en grupos.

El trabajo que te espera ahora depende de tu experiencia y de tu habilidad, aunque lo primero que tendrás que hacer es buscar las piezas inservibles que tienes que sustituir. Puedes acudir a desguaces, talleres o a tiendas especializadas.

Luego tienes que empezar con las piezas deterioradas y te encontrarás con piezas que tendrás que pulir, cromardecapar o simplemente limpiar bien antes de pintar. Si ya tienes experiencia, muchos de estos procesos podrás hacerlos tú mismo.

Lo más habitual es que puedas hacer tú mismo algunos procesos, como el lavado minucioso, el pulido de algunas piezas o el decapado. Sin embargo, salvo que tengas un taller, habrá otros procesos, como el cromado, para los que tendrás que acudir a un profesional.

La parte mecánica de nuestra moto para restaurar también tiene que ser examinada, así como los elementos de transmisión. De esta manera, el motor, las luces o los frenos tienen que ser revisados y reparados, por un experto.

Una vez que tenemos todas nuestras piezas nuevas o reparadas, llega el momento que estás esperando desde que tienes tu moto para restaurar: el momento del montaje. Será ahora cuando valorarás las detalladas fotos que tomaste en los momentos iniciales.

 

Puesta a punto de las motos para restaurar

Y ahora ya solo te queda ponerla a punto y probarla. Seguro que experimentas una satisfacción personal que te compensará sobradamente de todo el trabajo y el tiempo que has invertido en el proceso de restauración.

Una vez que hayas terminado la restauración, es importante que acudas a las oficinas de la Dirección General de Tráfico para poder registrar el vehículo rehabilitado, antes de pasar por la ITV y poder poner la moto en circulación. ¡Tampoco olvides gestionar el seguro para tus motos para restaurar!

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