Videojuegos de motos que hicieron historia

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Desde que el mundo de la automoción dio el salto a las consolas, los videojuegos de motos siempre han estado a la sombra de los coches. Hoy damos un repaso por todos estos títulos que, aunque algunos ya con sus años, han ido aportando su granito de arena a este sector convirtiéndolo en lo que hoy es.

Videojuegos de motos: los orígenes

Moto Cross (1976) fue de los primeros videojuegos de motos en hacer su aparición. En este título podíamos manejar a un piloto de motocross desde una perspectiva de tercera persona mientras esquivábamos obstáculos y a otros conductores mientras corría el cronómetro. Lo que más destacó fue el efecto de proximidad adaptable del entorno y las colisiones complementadas con vibraciones en los mandos.

Moto Race (1983), más completo que el anterior, pasa a tener un objetivo más allá de superar un tiempo únicamente. En este juego se viaja desde Los Ángeles a Nueva York en una carrera contrarreloj y llena de obstáculos y otros vehículos kamikazes, todo con una cantidad de combustible limitada. Se mantiene la tercera persona y se añade para los recorridos interurbanos la vista aérea.

Excitebike (1984) fue muy popular en la época. Gráficamente no era deslumbrante, pero ofrecía un estilo único centrado en la diversión. El piloto de motocross, visto desde una perspectiva lateral, recorre diferentes pistas llenas de obstáculos, cuestas y rampas, en una competición contra el tiempo y los adversarios, vistos más como obstáculos que como rivales.Los errores de cálculo en los saltos y las colisiones eran la salsa del videojuego, domado con un equilibrio en la aceleración. Además contaba con un editor para personalizar tus propios circuitos, algo muy de moda en los juegos actuales.

Hang On (1985) se convirtió en un gran éxito de los salones recreativos gracias a la calidad de sus potentes gráficos, su jugabilidad y un simulador de moto real en el que el jugador podía acercarse a la experiencia de conducir una.La empresa Sega marcaba el ritmo de la conducción virtual. El éxito continuó con la secuela «Super Hang On» (1987) y sus versiones para consolas domésticas. El piloto, visto desde atrás, recorre contra reloj los cinco continentes, divididos en etapas, con un ritmo y una música trepidante, mientras desplaza el vehículo de izquierda a derecha para adelantar a corredores y tomar curvas, con la sensación de velocidad que da su amplia mejora en el sistema de escalar objetos para dar apariencia de profundidad.

Road Rash (1991) trajo mucha polémica con su lanzamiento ya que para ganar se usaba la violencia contra los rivales e incluso contra agentes de policía.

Moto Racer (1997) estuvo entre los primeros videojuegos de motos que se adentró en el mundo de las tres dimensiones. Comenzó una saga caracterizada por la gran variedad de modos de juego, pudiendo alternar entre la simulación y el arcade, con mayores licencias para potenciar la jugabilidad.Las sucesivas entregas añadían más variedad al juego, como la posibilidad de elegir entre motos de carreras, de cross o carreras callejeras, además de una variada selección de circuitos. El objetivo era ganar partidas para desbloquear nuevos circuitos y motos.

Elasto Mania (2000) rompió con lo establecido: cambió la física completamente introduciendo al jugador en un mundo nuevo de aire lento, piloto y moto elásticos, y miles de posibilidades a la hora de superar los circuitos y obstáculos. En muchos videojuegos pertenecientes a mundos completamente distintos se puede ver claramente una similitud con este juego. El reto de desarrollar nuevos videojuegos de motos está en ofrecer novedades para aderezar las carreras: escenarios y vehículos diferentes en cada edición, saltos y acrobacias distintas. Cada pequeña variación en el movimiento es vital para un buen aterrizaje, una aceleración punta o un movimiento espectacular en unos circuitos, en dos dimensiones con profundidad.

Entrada en el siglo XXI

Superbike 2001 para la época en la que salió superó con creces las expectativas en cuanto a gráficos en los videojuegos de motos: es famoso por su hiperrealismo en los detalles y la amplia variedad de caídas de los pilotos. Ha sido un título que acabó como referente ese mismo año.

Tourist Trophy (2006) le dio cien vueltas a Superbike 2001. Los desarrolladores de la saga «Gran Turismo» crearon un juego exclusivamente de motociclismo con las mismas bases de su exitosa fórmula: una enorme variedad de vehículos reales cuidados con el máximo detalle, cada una con una característica forma de conducción, y unos escenarios igual de meticulosos y reconocibles. Técnicamente perfecto, aunque recibió algunas críticas porque no guardó tanto celo en la competición de las carreras.

MotoGP 16 Similar a los anteriores títulos de esta saga. Cada año mejora gráficamente y a nivel de detalles, ocasionalmente incluyendo algún modo de juego más innovador, pero por lo general en su línea. Concretamente, en MotoGP16 la Academia VR/46 es una de las incorporaciones más novedosas. En esta opción todo se amplía, es decir, que en ella es posible disputar diferentes variaciones en el circuito Flat Track, correr bajo diversas circunstancias en el circuito de Monza, pilotar un Ford Mustang y vivir retos de drifting… Esta opción ofrece una diversidad de miras pocas veces hallada en un título de esta índole, y menos aún en un juego de MotoGP.

MotoGP 17 Además de lo encontrado en la edición anterior, este título incluye la posibilidad de actuar únicamente como Directores Deportivos o Representantes. Es decir, dejar aparcada la moto y llevar las riendas de nuestro personaje pero sólo desde los despachos, tal y como sucede en muchos simuladores similares ligados al mundo del fútbol, por ejemplo. Las funciones que debemos ir realizando son muy variadas, desde conseguir más y mejores sponsors a llegar a acuerdos con los equipos más punteros que podamos captar, todo con tal de asegurar la carrera profesional de nuestro protegido e ingresar la mayor cantidad de dinero posible. Una opción que sin duda se convierte en uno de los mayores reclamos y en la novedad más destacada de una edición, por otra parte, bastante continuista en todos los sentidos. Siendo la saga MotoGP de las más reconocidas entre los videojuegos de motos. se ha dejado el listón bastante alto.

Sumando y siguiendo

Tourist Trophy Isla de Man (TT Isla de Man) es un juego de recién salida que recrea una de las carreras más míticas para los motoristas, una de las más duras y antiguas que se celebra a través de varias ciudades de Gran Bretaña. El videojuego de motos ofrece una reproducción 1:1 del circuito gracias al escaneo del mismo con la innovadora tecnología láser, y además en su desarrollo ha colaborado el 23 veces campeón del TT Isla de Man, John McGuinnes.
Desarrollado por Kylotonn Games y Bigben Interactive, responsables de WRC 5, TT Isle of Man– Ride on the Edge cuenta con la presencia de 30 pilotos de Superbike y Supersport, además de modos para disfrute en solitario, a pantalla partida y online para hasta ocho usuarios entre otros añadidos.

La siguiente entrega de MotoGP, MotoGP 18, llega el 7 de junio de este año. ¿Qué cambios piensas que podrá traer consigo?

Con el creciente desarrollo de la realidad virtual veremos qué nuevos y ambiciosos proyectos van saliendo a un mercado que parece no tener frenos.

 

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